Producción • Salud Animal

5 desafíos para el futuro en la crianza de pollo de engorde

El mejoramiento genético debe adoptar un enfoque holístico que integra salud, bienestar, calidad, sostenibilidad ambiental y aceptación social.

  • 04/02/2026 • 10:48
Fotos: Aviagen

Por: Eduardo Souza, Vicepresidente de Investigación y Desarrollo, Aviagen Norteamérica 

 

Los pollos de engorde se han convertido en la proteína animal más consumida del mundo, debido a su bajo costo de producción, versatilidad culinaria y amplia aceptación cultural. Esta exitosa trayectoria es un resultado directo de los avances genéticos, combinados con mejoramientos en manejo, nutrición, bioseguridad y bienestar animal. Sin embargo, los desafíos para el futuro del mejoramiento genético del pollo de engorde son complejos y requieren soluciones innovadoras que concilien la eficiencia de la producción, el bienestar, la sostenibilidad ambiental y la seguridad alimenticia.

1. Eficiencia de la producción y bienestar animal

El éxito de la industria avícola moderna está directamente vinculado a ganancias en eficiencia de la producción: crecimiento saludable, rendimiento de carne mejorado y relaciones de conversión alimenticia cada vez mejores.

Un aspecto a menudo pasado por alto es que estos avances no se han logrado a expensas del bienestar animal. Por el contrario, ha habido importantes progresos, tales como la reducción de problemas locomotores y de la incidencia de ascitis, como resultado de la inclusión de características de salud y robustez en los programas de selección. Esto demuestra que el moderno mejoramiento genético es capaz de equilibrar eficiencia de la producción y salud animal. 

Un desafío para el futuro será mantener el exacto equilibrio entre rendimiento de la producción, bienestar y robustez fisiológica.

2. Conversión alimenticia y sostenibilidad

La conversión alimenticia es el indicador clave de eficiencia de la producción, ya que es una medida de la eficiencia del animal para convertir alimento en masa corporal. El progreso genético ya ha reducido este índice de manera impresionante en décadas recientes, convirtiendo a los pollos de engorde en la proteína de más bajo costo, con la huella ambiental más pequeña entre los animales de producción.

No obstante, progresos adicionales requieren enfoques más refinados. El desafío no es solo reducir la tasa de conversión absoluta -la cual en sí misma enfrentará limitaciones biológicas-, sino mejorar la eficiencia del uso de nutrientes en diferentes escenarios. Esto incluye aves que sean capaces de hacer mejor uso de ingredientes alternativos, como subproductos agroindustriales, o que tengan una mayor capacidad para digerir fibras y proteínas de menor calidad.

Otro punto estratégico es lograr la eficiencia energética bajo condiciones de estrés, tales como calor, desafíos de enfermedades o dietas restrictivas. Las aves resilientes que mantienen una buena conversión alimenticia incluso en situaciones adversas, tendrán una ventaja ante las crecientes presiones en sostenibilidad.

El desafío del mejoramiento genético será seleccionar animales más eficientes para digerir distintos tipos de nutrientes y fibras, así como aquellos que excreten menos nitrógeno y fósforo.

3. Calidad de la carne y nuevas exigencias de los consumidores

Los consumidores modernos no solo buscan precios bajos, sino también calidad sensorial y atributos distintivos. Problemas como miopatías de pechuga (pechuga de madera y pechuga de spaghetti) han sido una preocupación para la industria porque ellos afectan la textura y apariencia de la carne. Las compañías genéticas han dado prioridad a características asociadas con la calidad de la carne y han sido relativamente exitosas en reducir estas miopatías al mismo tiempo que incrementan el rendimiento de la pechuga.

Al menos dos nuevos desafíos esperan para el futuro: 

- La industria necesita minimizar el desperdicio, demandando no solamente más altos rendimientos, sino también lograr dimensiones ideales de largo, ancho y grosor de la pechuga para llevar al máximo el uso y producción de cortes de primera calidad;

 

- Un creciente interés en características relacionadas con jugosidad, terneza y valor nutricional, como un mayor contenido de ácido graso insaturado.

 

Por consiguiente, el desafío será seleccionar aves que mantengan alto rendimiento de pechuga, en las dimensiones adecuadas y con las características físico-químicas y organolépticas requeridas por un consumidor cada vez más exigente.

4. Resistencia a enfermedades

La bioseguridad continuará siendo un pilar central de la producción avícola y de los programas de mejoramiento genético. Los avances en genómica, con el mapeo de genes vinculados a la respuesta inmune, han surgido como una gran oportunidad para seleccionar aves que sean más resistentes a ciertos patógenos. Sin embargo, la realidad ha probado ser más compleja, debido a la naturaleza multifactorial de los mecanismos genéticos asociados con la resistencia a enfermedades. A pesar de esto, la selección genética ha contribuido a una mayor tolerancia y mejor respuesta de las vacunas a enfermedades tales como enfermedad de Marek, leucosis y coccidiosis.

Mantener a las parvadas libres y protegidas de patógenos tales como micoplasma, salmonella e influenza aviar continuará siendo un desafío constante para la avicultura y, en particular, para las instalaciones de selección. La pérdida de una parvada representa la pérdida de todo el material genético que contiene.

5. Gestión adecuada para reproductores modernos

Un aspecto importante de la crianza de pollo de engorde es la producción de pollitos de engorde. Se logra una producción más alta cuando los reproductores siguen un perfil de crecimiento específico que es lo más uniforme posible.

La intensa selección genética por peso, eficiencia alimenticia y rendimiento de pechuga ha llevado a cambios en la conducta de alimentación y composición corporal de las aves. Debido a la mejor conversión alimenticia del pollo de engorde, los reproductores responden mucho más rápido a la estimulación alimenticia. Adicionalmente, ha habido un gran incremento en la proporción de tejido magro (más carne de pechuga y menos grasa abdominal), tanto en pollos de engorde como en reproductores. 

El desafío creciente es el manejo adecuado de los reproductores, que portan y transmiten genes de producción a los pollitos de engorde. Las reservas adecuadas de grasa corporal son esenciales para la madurez sexual, la producción de huevos y fertilidad. Por consiguiente, proveer consistentemente nutrición adecuadamente equilibrada en cantidades suficientes, combinada con buen espacio en los comederos y correcta distribución de alimento, son prácticas básicas pero esenciales para asegurar buena producción.

Consideraciones finales

Nuestro sector enfrentará muchos desafíos, sin duda, pero también muchas oportunidades. Las herramientas de selección basadas en ADN, la genómica de precisión y la inteligencia artificial están transformando la reproducción animal. La selección genómica hace posible identificar, en forma temprana, aves que portan rasgos favorables en vida, acelerando el progreso genético. Además, la edición de genes está emergiendo como una revolución potencial, aunque involucra desafíos técnicos, regulatorios y éticos.

Durante la última década, una cantidad sin precedentes de información ha sido recogida por compañías genéticas, particularmente información relacionada con conducta: conducta de alimentación (número y tamaño de comidas diarias), conducta reproductiva (cantidad diaria y momento del apareamiento), y conductas relacionadas con bienestar animal (tiempo usado descansando o realizando actividades tales como peleas, picoteo, exploración, baño de tierra, y picoteo de plumas). El uso de imágenes, integradas con aprendizaje automático e inteligencia artificial, surge como una poderosa herramienta para estructurar y analizar estos grupos de datos complejos, creando enorme potencial para progresar. 

Los biomarcadores sanguíneos, por otra parte, cuando son combinados con técnicas como el análisis de expresión genética, ofrecen nuevas oportunidades para estudiar los diferentes sistemas corporales de los pollos modernos, tales como los sistemas musculoesquelético, digestivo e inmune. Esta información tiene el potencial de proporcionar nuevos rasgos de selección que pueden ser incorporados en los objetivos del programa de crianza, contribuyendo a su sostenibilidad.

El mejoramiento genético de los pollos de engorde no está limitado a llevar al máximo la ganancia de peso o conversión alimenticia, sino que adopta un enfoque holístico que integra salud, bienestar, calidad, sostenibilidad ambiental y aceptación social.

Los desafíos son muchos, pero el sector tiene poderosas herramientas y conocimiento acumulado para transformar estas exigencias en oportunidades. asegurando un futuro sostenible y competitivo para la industria avícola global. 

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