<p dir="ltr">Por: Paola Papaleo, Editora General de Contenidos revista Solo Aves y Porcinos Digital <p dir="ltr">Con un consumo per c&aacute;pita en crecimiento sostenido y una brecha de precios cada vez mayor frente a la carne vacuna, la carne de cerdo se consolida como una de las grandes protagonistas del mercado c&aacute;rnico argentino hacia 2026. En este contexto, el sector porcino enfrenta una oportunidad clave para expandirse, tanto en el mercado interno como en el externo, siempre que se generen las condiciones necesarias para incentivar la inversi&oacute;n y la promoci&oacute;n del consumo. Juan Luis Uccelli, propietario de JLU Consultora, analiza las principales tendencias de consumo, las proyecciones de crecimiento y los desaf&iacute;os que marcar&aacute;n el rumbo de la industria porcina en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. <p dir="ltr">Solo Aves y Porcinos (SAP): &iquest;Qu&eacute; expectativas tiene el sector porcino en materia de consumo para 2026? Juan Luis Uccelli (J.L.U): Para 2026 esperamos un aumento del consumo cercano al 5%, que es una base bastante l&oacute;gica para el sector. No obstante, si se dieran mejores condiciones macroecon&oacute;micas y sectoriales, ese crecimiento podr&iacute;a llegar al 7%. En este contexto, es clave reforzar la continuidad de la promoci&oacute;n del consumo, destacando todas las virtudes de la carne de cerdo, a lo que este a&ntilde;o se suma un factor decisivo: la gran diferencia de precio que tendr&aacute; frente a los cortes equivalentes de la carne vacuna. <p dir="ltr">SAP: &iquest;A qu&eacute; se debe ese crecimiento estimado del 5%? J.L.U: En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el sector porcino viene mostrando un crecimiento sostenido de entre el 5% y el 6%, y esa es la principal raz&oacute;n por la cual proyectamos un comportamiento similar para 2026, aun sin mejoras adicionales. Adem&aacute;s, es importante aclarar que este crecimiento no necesariamente se mide solo en producci&oacute;n, sino en kilos de carne. Con un aumento estimado del 4% en cabezas faenadas, es posible alcanzar un crecimiento del 5% en kilos, gracias a la posibilidad de incrementar el peso promedio de faena, que hoy ronda los 117 kilos y podr&iacute;a llegar a los 120 kilos. <p dir="ltr">SAP: &iquest;Qu&eacute; condiciones deber&iacute;an darse para alcanzar un crecimiento del 7%? J.L.U: Hay tres factores clave. El primero es la presi&oacute;n tributaria: ser&iacute;a fundamental igualar el IVA de las inversiones, que hoy es cercano al 21%, con el IVA del 10,5% que tiene el sector. Esta diferencia genera un sobrecosto no recuperable que desalienta la inversi&oacute;n. Si se corrigiera, el impacto en nuevas inversiones ser&iacute;a muy significativo. El segundo factor es la mejora en las l&iacute;neas de cr&eacute;dito, tanto en volumen como en condiciones. Y el tercero, indirecto pero igualmente necesario, es la promoci&oacute;n del consumo. Un mayor nivel de demanda permitir&iacute;a ampliar la colocaci&oacute;n de cortes que hoy presentan mayores dificultades comerciales, especialmente los del jam&oacute;n y la paleta, que en conjunto representan cerca del 45% del peso total de la media res. <p dir="ltr">SAP: &iquest;Qu&eacute; busca hoy el consumidor cuando elige carne de cerdo? J.L.U: Durante muchos a&ntilde;os existi&oacute; la percepci&oacute;n de que la carne de cerdo era sabrosa, pero poco saludable. Sin embargo, en los &uacute;ltimos 25 a&ntilde;os se hizo un trabajo muy importante para posicionarla como una carne sana, saludable y de excelente sabor. El consumidor fue incorporando ese mensaje y comenz&oacute; a elegirla, inicialmente, por una cuesti&oacute;n de precio. Hacia 2026, la diferencia con la carne vacuna va a ser a&uacute;n m&aacute;s marcada. En 2025 ya tuvimos alrededor de 2,5 kilos menos de carne vacuna disponibles en el mercado interno, y para 2026 se espera una mayor retenci&oacute;n de vientres y una menor oferta de cabezas. A esto se suma una demanda internacional insatisfecha de carne vacuna y el rol exportador de Argentina. Todo indica que habr&aacute; menos oferta en el mercado local, y all&iacute; el cerdo va a marcar una diferencia clave en t&eacute;rminos de precio. Hoy, por ejemplo, un kilo de asado equivale a dos kilos de pechito de cerdo, y esa brecha probablemente se ampl&iacute;e. <p dir="ltr">SAP: &iquest;Cu&aacute;les son las principales tendencias de consumo? J.L.U: Cuando en 2005 lanzamos la campa&ntilde;a &ldquo;Hoy Cerdo&rdquo;, el objetivo era generar una demanda que luego la producci&oacute;n pudiera acompa&ntilde;ar con mayor oferta. Hoy vemos que el consumidor est&aacute; aprendiendo que muchas de las recetas tradicionales con carne vacuna -como milanesas o empanadas- pueden elaborarse perfectamente con carne de cerdo. En cuanto a los productos procesados y chacinados, el panorama es m&aacute;s complejo. La industria apost&oacute; durante a&ntilde;os a productos de baja calidad, generando un mercado muy competitivo, con m&aacute;rgenes reducidos y poca rentabilidad. Esto termin&oacute; perjudicando y desvalorizando productos de mayor calidad, como el jam&oacute;n crudo o el jam&oacute;n cocido, que deber&iacute;an ocupar un lugar mucho m&aacute;s destacado. <p dir="ltr">SAP: Frente a la posible escasez de carne vacuna en el mercado interno, &iquest;la producci&oacute;n porcina est&aacute; preparada para aprovechar esa oportunidad? J.L.U: El sector porcino es, desde hace a&ntilde;os, el mejor aliado del sector vacuno. Hoy el consumo per c&aacute;pita ronda los 24 kilos, cuando hace diez a&ntilde;os era de apenas 10 kilos, por lo que estamos hablando de 14 kilos menos de carne vacuna consumidos por persona, y esto favorece claramente a la exportaci&oacute;n. Desde una mirada estrat&eacute;gica, la carne de cerdo puede reemplazar perfectamente a la vacuna, con cortes y presentaciones similares. Si se dieran las condiciones para invertir, el sector tiene la capacidad no solo de abastecer la mayor demanda interna que se generar&iacute;a por la menor oferta de carne vacuna, sino tambi&eacute;n de acompa&ntilde;ar ese crecimiento con m&aacute;s exportaciones. Ya hemos tenido per&iacute;odos con crecimientos del 16% al 20%, lo que demuestra que la capacidad productiva est&aacute;. Con inversiones, el crecimiento puede ser r&aacute;pido y sostenido, tanto en el mercado local como en el externo.