<p dir="ltr">Por: Mg. Prof. Ing. Carlos Rodr&iacute;guez, gerente de Producto en BEDSON S.A. En la crianza intensiva, incluyendo las crianzas av&iacute;cola y porcina, es sumamente recomendable trabajar en la prevenci&oacute;n por varios motivos. Trabajar en la prevenci&oacute;n implica ocuparse del bienestar animal: brindarles a los animales un entorno saludable, reduciendo el nivel de estresores, y aport&aacute;ndoles una alimentaci&oacute;n de calidad, garantizando el aporte de los nutrientes y disminuyendo lo m&aacute;s posible la presencia de contaminantes.&nbsp; <p dir="ltr">Las consecuencias de llevar a cabo estas pr&aacute;cticas son inmediatas: Reducci&oacute;n en la mortandad y en la incidencia de enfermedades, mejores rindes productivos y mayor uniformidad, y una producci&oacute;n m&aacute;s sustentable tanto desde el punto de vista regulatorio como de la salubridad del producto alimenticio cuyo destino es la alimentaci&oacute;n humana. Menor incidencia de enfermedades implica una reducci&oacute;n dr&aacute;stica en la necesidad del uso de f&aacute;rmacos veterinarios, incluyendo antibi&oacute;ticos, y esto tiene decididamente un impacto ecol&oacute;gico innegable: menor desarrollo de la resistencia a los antimicrobianos (RAM) tanto por la menor interacci&oacute;n con el microbioma habitual de la granja de producci&oacute;n, como por la menor disposici&oacute;n de residuos conteniendo carga de antimicrobianos que terminan en los efluentes.&nbsp; <p dir="ltr">Con este objetivo global como norte, parte de las buenas pr&aacute;cticas a las que hacemos referencia implica el uso de ingredientes seguros y estandarizados que mejoren la calidad de vida de los animales en crianza intensiva, y que, tanto por mitigar las alteraciones derivadas de la exposici&oacute;n a m&uacute;ltiples estresores, como por la optimizaci&oacute;n de procesos fisiol&oacute;gicos, propician mejores resultados zoot&eacute;cnicos a la vez que reducen la incidencia de enfermedades. En s&iacute;ntesis: cuidamos la salud de los animales en crianza intensiva y tambi&eacute;n obtenemos un uso m&aacute;s eficiente de la energ&iacute;a provista mediante el alimento. <p dir="ltr">Los ingredientes de los que hablamos son los aditivos alimenticios, que se incorporan al alimento en peque&ntilde;as cantidades para mejorar sus caracter&iacute;sticas, la salud y el desempe&ntilde;o productivo del animal. Entre estos hay de varios tipos: Los tecnol&oacute;gicos, que act&uacute;an sobre el alimento, y aqu&iacute; incluimos a los secuestrantes de micotoxinas; los nutricionales, que comprenden vitaminas, minerales y amino&aacute;cidos; los organol&eacute;pticos, de menor relevancia pr&aacute;ctica en producci&oacute;n av&iacute;cola; y los zoot&eacute;cnicos, que act&uacute;an promoviendo el desempe&ntilde;o productivo sin ser nutrientes. Profundizamos en estos &uacute;ltimos, que cobran a mi entender mayor relevancia, y los clasificamos en dos grandes grupos: Moduladores fisiol&oacute;gicos y Eubi&oacute;ticos. <p dir="ltr">Los moduladores fisiol&oacute;gicos optimizan los procesos metab&oacute;licos del animal mediante la regulaci&oacute;n de funciones fisiol&oacute;gicas clave, favoreciendo una utilizaci&oacute;n m&aacute;s eficiente de los nutrientes, una mejor adaptaci&oacute;n a los desaf&iacute;os productivos y un mayor rendimiento. Por ejemplo: hepatomoduladores, moduladores del metabolismo energ&eacute;tico, lip&iacute;dico, antioxidantes funcionales y cofactores metab&oacute;licos entre otros.&nbsp; <p dir="ltr">Entre los productos naturales encontramos varios ejemplos que satisfacen esta propiedad, combinando incluso varios de los efectos ben&eacute;ficos a la vez. Por ejemplo, uno muy conocido y extensamente probado es el extracto de las hojas de alcachofa (Cynara scolymus), que tiene funciones hepatobiliares, favoreciendo la digesti&oacute;n y la absorci&oacute;n de nutrientes y en especial de aquellos de naturaleza lip&iacute;dica, como antioxidantes, contribuyendo al mantenimiento de la salud celular frente al estr&eacute;s oxidativo. Esta propiedad se debe a la presencia de sus fitoqu&iacute;micos: &aacute;cidos cafeoilqu&iacute;nicos (siendo los m&aacute;s representativos el &aacute;cido clorog&eacute;nico y la cinarina) y flavonoides (destac&aacute;ndose la Luteolina-7-O-gluc&oacute;sido).&nbsp;&nbsp; <p dir="ltr">Otros extractos notables incluyen al extracto de c&uacute;rcuma, de potente antioxidante y antiinflamatorio, con target en el h&iacute;gado y en el intestino; al extracto de capsicum, modulador digestivo y vasodilatador, que act&uacute;a fundamentalmente a nivel intestinal; y el cardo mariano, cuyo principio activo es la silimarina, un hepatoprotector de amplio uso. La silimarina no es una mol&eacute;cula &uacute;nica, sino un complejo de flavonolignanos que incluyen a la silibinina A y B, isosilibinina, silicristina y silidianina, que estabilizan la membrana de los hepatocitos, aumentando las defensas antioxidantes end&oacute;genas y favoreciendo la regeneraci&oacute;n hep&aacute;tica. Muchos de estos ingredientes han tenido su uso primero en humanos, y este uso ha apalancado luego la aplicaci&oacute;n en crianza intensiva. Uno muy interesante es el ar&aacute;ndano americano, que aporta polifenoles antioxidantes y &aacute;cidos org&aacute;nicos de inter&eacute;s fisiol&oacute;gico. <p dir="ltr"> <p dir="ltr">La lista de ingredientes naturales es interminable. Siempre debemos asociar su potencia de uso a la concentraci&oacute;n de las sustancias fitoqu&iacute;micas que contienen y que pueden ser determinadas de manera anal&iacute;tica. Tanto pesa la concentraci&oacute;n en estas sustancias como la inclusi&oacute;n del extracto en la dieta para obtener resultados productivos esperables. <p dir="ltr">Algunos ingredientes del tipo moduladores metab&oacute;licos son sustancias sint&eacute;ticas muy conocidas: colina, beta&iacute;na y otros compuestos metildonadores, por ejemplo, que si bien est&aacute;n presentes en la naturaleza se las obtiene mediante s&iacute;ntesis y, producidas bajo est&aacute;ndares de calidad en materia de seguridad alimentaria, pueden usarse sin problemas obteniendo beneficios como mejoras en el metabolismo lip&iacute;dico o en la resiliencia al estr&eacute;s t&eacute;rmico.&nbsp; <p dir="ltr">El otro gran grupo de aditivos zoot&eacute;cnicos es el de los eubi&oacute;ticos, de aplicaci&oacute;n exclusiva sobre la microbiota intestinal. Esta aplicaci&oacute;n es tan relevante para justificar una clasificaci&oacute;n dentro de los aditivos zoot&eacute;cnicos porque de manera basal, el sostenimiento de la integridad intestinal representa uno de los principales destinos de la energ&iacute;a de mantenimiento tanto en aves como en cerdos. En situaciones de disbiosis o inflamaci&oacute;n intestinal, esta demanda energ&eacute;tica aumenta considerablemente, desviando energ&iacute;a que de otro modo ser&iacute;a destinada al crecimiento, la producci&oacute;n o la reproducci&oacute;n. Y la disbiosis es justamente aquello que queremos prevenir. Entre los eubi&oacute;ticos incluimos varios productos conocidos por todos: prebi&oacute;ticos (destac&aacute;ndose la inulina y los fructanos en general, y que constituyen el combustible que necesita la microbiota ben&eacute;fica para propagarse); probi&oacute;ticos (que son los microorganismos ben&eacute;ficos en s&iacute;); posbi&oacute;ticos (productos metab&oacute;licos de la propia microbiota ben&eacute;fica); simbi&oacute;ticos (combinaci&oacute;n entre prebi&oacute;ticos y probi&oacute;ticos) y tambi&eacute;n debemos incluir a los moduladores antimicrobianos selectivos, productos de creciente inter&eacute;s que limitan el crecimiento de las bacterias pat&oacute;genas dejando un microambiente favorable para el desarrollo de los microorganismos ben&eacute;ficos y previniendo efectivamente el desarrollo de la disbiosis intestinal. Aqu&iacute; destacan aceites esenciales (or&eacute;gano, canela, tomillo, y otros); extractos bioactivos (como el ajo), y sustancias id&eacute;ntico-naturales, como el carvacrol, el timol y el cinamaldeh&iacute;do, presentes en los productos naturales citados pero que se obtienen mediante s&iacute;ntesis. <p dir="ltr">La combinaci&oacute;n entre componentes de diferente actividad puede atender m&uacute;ltiples necesidades metab&oacute;licas. Por ejemplo, en los primeros 21 d&iacute;as de vida de los pollos parrilleros, debido a la conformaci&oacute;n del eje intestino &ndash; h&iacute;gado y al establecimiento de la microbiota basal, es fundamental la aplicaci&oacute;n conjunta de eubi&oacute;ticos con potenciadores metab&oacute;licos, especialmente aquellos de incidencia hep&aacute;tica, ya que promocionaremos la crianza desde su inicio, logrando efectos sin&eacute;rgicos que potencian el desarrollo temprano del ave y generan beneficios productivos que dif&iacute;cilmente puedan alcanzarse actuando sobre un &uacute;nico eje fisiol&oacute;gico.&nbsp; <p dir="ltr">En conclusi&oacute;n, la aplicaci&oacute;n de ingredientes que cuidan la salud de nuestros animales requiere de un manejo estrat&eacute;gico considerando los objetivos fisiol&oacute;gicos de cada etapa en la crianza.&nbsp; <p dir="ltr">El futuro de la producci&oacute;n animal no pasa por intervenir cuando aparecen los problemas, sino por prevenirlos desde la nutrici&oacute;n. All&iacute; es donde los ingredientes funcionales dejan de ser un complemento y se convierten en una verdadera herramienta estrat&eacute;gica para producir m&aacute;s, mejor y de manera sostenible. <p dir="ltr">M&aacute;s informaci&oacute;n:&nbsp; <p dir="ltr">https://bedson.com/&nbsp;