Noticias • INTERNACIONAL

Innovación, conocimiento y relaciones fortalecen la cadena de valor de U.S. Soy en Latinoamérica

América Latina se consolida como una de las regiones estratégicas para U.S. no solo por el volumen de comercio que representa, sino por la fortaleza de una industria que demanda soluciones técnicas, relaciones de largo plazo y un suministro capaz de responder de manera consistente a mercados cada vez más especializados.

  • 07/07/2026 • 12:35

Durante décadas, las decisiones de abastecimiento de materias primas para la industria de nutrición animal estuvieron determinadas principalmente por dos variables: disponibilidad y precio. Hoy, esa ecuación resulta insuficiente. La volatilidad de los mercados, la evolución de la nutrición animal, las crecientes exigencias de sostenibilidad y la necesidad de construir cadenas de suministro más resilientes han transformado la forma en que empresas y productores evalúan el valor de una materia prima.

En este nuevo escenario, América Latina se consolida como una de las regiones estratégicas para U.S. Soy. No únicamente por el volumen de comercio que representa, sino por la fortaleza de una industria que demanda soluciones técnicas, relaciones de largo plazo y un suministro capaz de responder de manera consistente a mercados cada vez más especializados.

Las conversaciones sostenidas durante la Americas Buyers Conference 2026, realizada en Antigua, Guatemala, reflejaron un consenso entre productores, empresas y especialistas: la competitividad ya no depende únicamente del origen del grano, sino de la capacidad de integrar innovación, conocimiento técnico y colaboración a lo largo de toda la cadena de valor.

LatinoAmérica: una región estratégica para el desarrollo de U.S. Soy

Para U.S. Soy, América Latina representa mucho más que un mercado de destino. La cercanía geográfica, la integración comercial y el crecimiento sostenido de las industrias avícola, porcícola y acuícola han convertido a la región en un socio estratégico para el desarrollo de relaciones de largo plazo.

Rosalind (Roz) Leeck, Managing Director de U.S. Soybean Export Council (USSEC), explica que el trabajo con la región comienza escuchando las necesidades de cada mercado antes de desarrollar soluciones. Esa cercanía permite comprender desafíos específicos relacionados con infraestructura, logística, eficiencia productiva o requerimientos técnicos, y construir respuestas en conjunto con la industria.

Más que una relación entre proveedor y comprador, el objetivo es fortalecer una cadena de valor donde el crecimiento de un eslabón depende del éxito de todos los demás.

La innovación también ocurre fuera de la granja

Cuando se habla de innovación en la producción de soja, la conversación suele centrarse en nuevas tecnologías agrícolas o mejoras genéticas. Sin embargo, una parte importante de la innovación ocurre en la transferencia de conocimiento.

USSEC ha consolidado un modelo de trabajo basado en capacitación, asistencia técnica, intercambio de experiencias y vinculación entre productores, especialistas y empresas usuarias de la materia prima.

Leonardo Chapula, Regional Manager of Oil and Protein de USSEC, describe este modelo como una relación de acompañamiento técnico de largo plazo que permite a las empresas acceder a herramientas para fortalecer su competitividad y tomar decisiones mejor fundamentadas.

Los resultados ya son visibles en la región. Ricardo Mejía, Gerente de Agricultura de Grupo BIOS, señala que desde 2023 más de mil colaboradores de la organización han participado en programas del Centro de Excelencia de la Soya, fortaleciendo capacidades en producción de alimentos balanceados, avicultura y acuicultura.

Más allá del número de participantes, este tipo de iniciativas refleja una realidad cada vez más evidente: el conocimiento técnico se ha convertido en un activo estratégico para la competitividad de la industria.

La calidad ya no se mide únicamente por el contenido de proteína

La evolución del mercado también está modificando la manera en que se evalúa el desempeño de una materia prima.

Durante muchos años, la proteína cruda fue uno de los principales indicadores para comparar diferentes orígenes de la soya. Sin embargo, el desarrollo científico y una mejor comprensión de la nutrición animal están llevando a la industria a incorporar variables como la digestibilidad de la proteína, el aporte energético y la eficiencia con la que esos nutrientes son aprovechados por los animales.

Jim Sutter, CEO de USSEC, señala que comprender estos factores permite evaluar el verdadero valor nutricional de un ingrediente y optimizar su utilización dentro de las formulaciones.

Desde la perspectiva de la industria, Ricardo Mejía coincide en que la discusión ya no puede centrarse únicamente en el precio por tonelada.

“No se trata solamente del precio; se trata del costo de los nutrientes, de la estabilidad del ingrediente y de la posibilidad de mantener un desempeño consistente en el tiempo.”

Este cambio refleja una evolución importante: el valor de una materia prima comienza a medirse por el resultado que genera en toda la cadena de producción y no únicamente por sus especificaciones comerciales.

Sostenibilidad como parte del modelo de negocio

La sostenibilidad también ha evolucionado. Más que un requisito regulatorio o un atributo adicional, hoy es parte de la manera en que la industria construye competitividad.

Jim Sutter propone entenderla desde tres dimensiones inseparables: ambiental, social y económica. Una operación agrícola sólo puede mantenerse en el tiempo si conserva sus recursos naturales, genera bienestar para las personas involucradas en la producción y resulta económicamente viable.

Esta visión encuentra eco en las empresas latinoamericanas.

Grupo BIOS incorpora el sello de sostenibilidad de U.S. Soy dentro de su estrategia para responder a mercados que demandan mayor trazabilidad y abastecimiento responsable. Para organizaciones con presencia internacional, estos atributos ya forman parte de los criterios con los que clientes y socios comerciales evalúan sus cadenas de suministro.

Confiabilidad: el nuevo diferenciador competitivo

El concepto que más se repitió a lo largo de las entrevistas realizadas durante la conferencia fue la confiabilidad.

Calidad consistente, estabilidad logística, disponibilidad continua y relaciones de largo plazo aparecen hoy como factores tan relevantes como el precio al momento de seleccionar un proveedor.

Ricardo Mejía resume esa visión al señalar que los proveedores estratégicos son aquellos que permiten a las empresas planificar con certeza y garantizar la continuidad de sus operaciones.

Cristian Galeano, representante de Vicola Campestre (El Salvador), ilustra esta prioridad con una frase directa: "El producto más caro es el que no tenemos." Para Galeano, la primera condición al evaluar un proveedor es la certeza de recibir la materia prima en tiempo y forma. En esa línea, destaca un atributo que con frecuencia pasa desapercibido: a diferencia de otros orígenes, el sistema logístico de Estados Unidos no está sujeto a huelgas ni retrasos en la carga de barcos, lo que elimina la incertidumbre que en otros mercados se traduce directamente en costos adicionales para el comprador.

Una idea similar fue compartida por productores estadounidenses como Reginald y Sam, quienes destacaron la importancia del contacto directo con los compradores para comprender mejor las necesidades del mercado y fortalecer relaciones construidas sobre confianza mutua.

Como resume Jim Sutter, “las personas siguen haciendo negocios con personas”, incluso en un entorno donde la información, la tecnología y los datos tienen un papel cada vez más relevante.

Una cadena de valor preparada para los próximos desafíos

La industria latinoamericana de proteína animal enfrenta un escenario donde producir más ya no es suficiente. La competitividad dependerá de la capacidad para integrar innovación, conocimiento técnico, sostenibilidad y cadenas de suministro resilientes.

En ese contexto, el papel de América Latina dentro de U.S. Soy continúa fortaleciéndose, no solo por su importancia comercial, sino por la oportunidad de desarrollar relaciones de largo plazo entre productores, empresas y especialistas que comparten un mismo objetivo: generar mayor valor para toda la cadena.